El «Internet Feminista»

manifiesto feminista

Segunda edición de nuestro blog y os traemos una novedad para contaros que a simple vista puede sonar un poco extraño pero es real.

La Internet feminista fue creada por un grupo de diseñadores que quieren promover la igualdad en Internet para las mujeres y otros grupos marginados.

Por mucho que queramos, hoy en día sería impensable no tener internet… vamos, que no podríamos vivir sin ella. En lo que si nos beneficiaríamos sin esta red mundial es el no vivir el pozo negro subyacente de la misoginia que a menudo se desborda: a los grupos a favor de la violación se les dan plataformas y a las figuras femeninas se les ataca con odio basado en el sexismo de forma habitual.

La organización de derechos humanos Amnistía Internacional informó sobre lo tóxico que es Twitter para las mujeres, y lo entendemos perfectamente, mas de una de nosotras seguro que ha tenido que presenciar, vivir o leer un comentario misógino, machista o lo que sea a diario.

Ante la cuestión de si hubiera una manera de cambiar esto….entra en la Internet feminista.

Charlotte Webb es la fundadora de la Internet feminista. Lo que ella buscaba era crear un cambio. Por eso comenzó el programa como un experimento educativo intensivo en la Universidad de las Artes de Londres.

Dieciséis estudiantes pasaron diez días creando el Manifiesto Feminista de Internet, con el objetivo de promover la igualdad en Internet para las mujeres y otros grupos marginados.

Las consecuencias de una Internet Feminista

Los participantes aportaron algunas ideas innovadoras, como «Hollabot», una aplicación que detecta el abuso y el acoso en línea y obliga a los autores a realizar servicios comunitarios en línea, y el «ELI», un «sistema de inteligencia empática para la vida» que ayuda a resolver conflictos domésticos.

Estos desarrollos fueron sólo el comienzo, ya que actualmente se está trabajando en alternativas a los asistentes personales electrónicos, como Alexa y Siri, que, según ellos, tienen un alto contenido de género y refuerzan estereotipos sociales profundamente arraigados sobre las mujeres.

 

¡Hasta la próxima!